Sunday, February 03, 2008

3 (sin terminar de corregir tampoco)

Antes de volver al departamento, hice honor a la rutina, y me pase por el bar. Iba silbando “Here comes the sun” con la mirada hacia arriba y por eso no vi al hombre que estaba por entrar y lo choqué. A modo de disculpas, y porque así me educaron, lo deje pasar primero, sosteniéndole la puerta. Me agradeció con un gesto, y fue directo al baño. Yo, por mi parte, ocupe mi lugar habitual y pedí “lo de siempre”.
Mientras el cantinero me servia, recorrí con mi vista el lugar. Había una pareja en una mesita en el fondo, que no la estaba pasando nada mal. Tres amigos en otra mesa, comiendo maní y tomando cerveza. Algunas otras personas, no muchas, en sus asuntos, dispersas en las viejas mesas de la taberna. Por último, dos personas jugaban al pool, serios y callados.
Estaba mirando vagamente dicho partido, cuando una voz me saco de mi pasividad. – Le propongo un brindis, amigo.
Era el hombre que me había chocado en la entrada. Se había sentado en la banqueta junto a la mía, y casualmente había pedido lo mismo que yo. Tenia el pelo blanco, al igual que su austera barba recién crecida. Mirada un tanto inocente y perdida. Labios finos y descoloridos, y la piel algo arrugada. Su cutis estaba bastante demarcado, con lo que parecían ser cicatrices y otras marcas, y un tanto pálido. En cuanto a su vestimenta, no tenia nada que envidiarle a la de un hombre de clase. Sin embargo, parecía corresponder a tiempos mejores, como si estuviera desactualizada. Con esto ultimo me sentí identificado, y quizas por eso, me cayo simpatica su propuesta.
- Muy bien – dije – brindemos por las mujeres que tanto deseamos y que nunca tendremos – y levante mi vaso.
- Y por los pobres diablos como yo, que hacemos que las personas deprimidas levanten su autoestima.
Sonreí por la ocurrente frase y tome de un solo trago mi bebida. La senti pasar por mi garganta, dejando a su paso el calor que trae el alcohol.
Pues bien, esa ocurrente frase fue la primera de muchas otras que siguieron saliendo de nuestras bocas a lo largo de la noche. así, nos pasamos de brindis en brindis, y los motivos fueron aumentando en lo absurdo hasta llegar a frases sin sentido, totalmente delirantes. No faltaron las carcajadas, claro. ¡Si ya nos reiamos de solo mirarnos! Estuvimos así un buen rato, creo; ya habia perdido la noción del tiempo y no podia distinguir con claridad las agujas del reloj. Hasta que en un rapto de sensatez, me di cuenta que era hora de volver.
Eso estaba muy bien, solo que cuando intente pararme, senti como si me hubiesen metido dentro de una coctelera. Todo giraba y me impedia enfocar. Se veia todo borroso, y de mi equilibrio solo quedaba el recuerdo. Después de tres intentos, pude darle la mano al extraño que fue mi amigo por una noche y me retire del lugar tambaleando. De alguna manera logre parar un taxi, que me dejo en la puerta de casa. Le deje un billete y casi me bajo sin mi correspondiente cambio. De todas formas, creo que se me cayo por la alcantarilla. Desde ese momento, solo recuerdo haber presionado el boton del ascensor, haber entrado a casa y haberme desplomado en el piso. Todo lo demás, esta guardado en el olvido y en la confusión.

2 (sin terminar de corregir)

Me despertó el teléfono. Por un segundo dude si atender o no, pero pronto reaccione y corrí a buscarlo. Nadie contesto a mi “¿hola?”. Dejé el aparato de mala manera, enfadado por no haber llegado a atender. Me dirigía hacia el baño cuando nuevamente escuche el familiar ring. Esta vez, si logre atender. “Es que estaba preocupada, con la hora que es y usted ni se había aparecido por acá. ¿Ya esta saliendo?. Lo espero entonces.” Esas simples oraciones bastaron para terminar con mi tranquilidad matutina. Un rápido vistazo a la hora, fue suficiente para darme cuenta que realmente era muy tarde. Me duche y me cambie en un abrir y cerrar de ojos, y cuando quise acordar, ya estaba arriba del auto.
Llegué a la oficina con una expresión de seguridad en el rostro, como si quisiera dar a entender que no me había quedado dormido y que mi retraso estaba perfectamente planificado.
Salude a Nancy con un beso en la mejilla y me dirigí hacia mi escritorio. Los titulares de mi diario favorito me esperaban allí. Lo hojee rápidamente, no se suponía que perdiera tiempo leyendo noticias. No había terminado aun, cuando Nancy se apareció con mi café doble, preparado como a mi me gusta. Cuando dejo la taza en el escritorio, no pude evitar ver la alianza en su dedo anular y una profunda tristeza comenzó a acumularse en mi pecho. Me quede observando el dorado anillo algunos segundos demás; ella lo noto, porque con un sutil movimiento escondió su mano simulando acomodar un lapicero y mientras preguntaba: -¿Estás Bien?
- Si... si – repetí, como si necesitara convencerme a mí mismo de esa respuesta, y luego cobardemente agregué – Estaba pensando en el caso Edelberg. Creo que olvide ¿considerar algunos detalles, ¿podrías alcanzarme su carpeta, por favor?
- Por supuesto – respondió, sonrió y se dio vuelta.
Enfadado conmigo mismo por haber generado esa incomoda situación, intente dispersarme un poco mirando por la ventana. Podía apreciar una vereda bastante angosta en la que solo podría pasar una persona a la vez; si algún día hubiera mucha gente, el ambiente se llenaría de “permisos”, “pase usted”, “por aquí”. O quizás de “mire por donde camina” “cuidado, ¿no me ve que estoy tratando de pasar?” y algunas otras palabras un poco más fuertes.
Sin embargo, era una cuadra bastante tranquila. La calle era empedrada y tenia un par de autos chicos estacionados. Un transeúnte distraído, un hombre de saco y corbata que cargaba un maletín, y una adolescente que paseaba a su mascota mientras escuchaba música, las únicas personas que pasaban por allí en ese momento. Las paredes de los edificios, vacías y descuidadas, no decían mucho. Y las ventanas no ofrecían espectáculo mayor. Solo un pequeño negocio que vendía arreglos florales rompía un poco con ese esquema tan gris.
Estaba pensando en eso, cuando escuche la conocida sucesión de sonidos: “tacos – golpecito al vidrio de la puerta – permiso”. Nancy venia a traerme la carpeta que le había pedido. Procurando no mirarla, le agradecí y luego suspire.
Esa muchacha era el sol en mi tormenta. Protagonista de mis más secretas fantasías; de mis sueños a color, y de mis grises desilusiones. Tenia el encanto propio de lo inalcanzable, de lo prohibido, y en ella podía sentir el amargo gustito de la dulce utopía. Y eso me volvía mas loco aun, porque como buen sol, además de iluminar, podía encandilar, hasta dejarme ciego e indefenso. Como buen sol, además de entibiar, podía quemar hasta dejarme herido y agonizante.
Si ella era esperanza en mi vida, mi principal problema era que no sabia cuanto mas podría esperar. Solo había luna azul para mi.
Ese día me quede trabajando hasta tarde. En parte porque tenia que recuperar tiempo perdido y en parte porque no quería volver a casa.
Si la escena de la calle antes parecía solitaria y gris, ahora era zona de nadie. Ni algún animal callejero, ni un ladrón contando su botín. Ni un alma perdida, ni un recuerdo demasiado triste. Nada.
En un momento decidí que debía cenar si quería continuar trabajando. A ciertas horas no se puede razonar demasiado sin combustible, solía decir mi tío. Compre algo de comida chatarra y me lo lleve a la oficina. Fue una velada solitaria, por eso, para no pensar demasiado, puse algo de música. Un poco de los Beatles nunca viene mal. Lo recomiendan escritores melancólicos y músicos no inspirados. Elegí Abbey Road y deje que la melodía inicial entrara en mi como el aire que respiro. Me recosté sobre el respaldo y disfrute las notas combinadas armoniosamente, que jugaban con mi oído. Permanecí así, inmóvil, por un largo tiempo.

Wednesday, January 30, 2008

Cancion.

he aqui una cancion... mia:O


equivocarme con clase
no es mi especialidad, querida
si algo no me sale bien
todos me saben mirar
y aprenden a marcar
mi debilidad

mi culpa no es pequeñita
pero se quiere escapar, si si
encerrada en mi pecho
tiene ansias de libertad
no se si soportaremos
ni un segundo mas

el mundo no se equivoca
soy complicado y lo se, muy bien
pero complicado y todo
soy muy facil de entender
aunque quizas no lo sepas
o no lo quieras ver

arrastrando los pies
las suelas se desgastan mas rapido
caminando al reves
todo se vuelve mas lejano
mareado otra vez
si veo todo desde abajo
tirado a tus pies
no me vas a reconocer

mi culpa no es pequeñita
te lo vuelvo a repetir, oh si
para que esta vez me escuches
asi sabes que decir
pues tu silencio incomoda
y me vuelve a herir

quizas asi yo aprenda
a equivocarme mejor, por Dios!
asi si algo no me sale
no te lastime mi error
se vaya lejos, solito y
nos deje tranquilos... a los dos

1

Estaba tomando algo, en el lugar de siempre, cuando creí que era hora de regresar. Deje el billete en la barra, como solía hacerlo y sin despedirme, me fui.
Era una noche hermosa, a pesar de la lluvia torrencial que azotaba la ciudad, por lo que decidí volver caminando. Por el camino cruce calles anegadas, vagabundos que buscaban techo, y otros que ya lo habían encontrado y varias personas que, empapadas, trataban de escaparle al agua, ya sea corriendo o cubriéndose la cabeza con algo. Yo también me estaba mojando, pero no me importaba demasiado. Nunca me importó. De hecho, a veces disfrutaba el estar bajo la lluvia. Creo que de alguna manera, me hacia sentir muy libre, pero no viene al caso. Esa noche vestía un pantalón bastante formal marrón claro, una camisa de color, también claro, un saco marrón oscuro, y arriba, mi piloto francés, mi favorito por cierto. Y en los pies, mis infaltables zapatos de cuero, que siempre me recordaban a cierta zapatería italiana.
Llegué a casa y sentí que el baño me llamaba, así que a pesar de la hora que era, prepare la bañera para un baño de inmersión y puse música tranquila. Elegí algo para leer, cambie la ropa mojada por mi bata, y cuando volví al cuarto de baño, la tina ya estaba casi llena, el agua a la temperatura ideal y... En fin, estaba todo dispuesto para que pueda relajarme. Al sumergirme, una agradable sensación de confort recorrió todo mi cuerpo, de pies a cabeza. Casi podía ver como mis contracturados músculos se aflojaban, al tiempo que las sales y la leve espuma, me permitían jugar con mi imaginación y soñar con que estaba en un spa de los mejores.
Cuando abrí los ojos, nada quedaba ya de aquella escena ideal con la que había empezado. El agua estaba fría, al igual que todo mi cuerpo. Mi piel estaba tan arrugada como si alguien me hubiera hecho un bollo, ya no había espuma ni rastros de las sales minerales, y si en un spa yo hubiera acabado de esa manera, no solo los hubiese demandado diez veces seguidas, sino que también me encargaría personalmente de que nunca pudieran volver a abrir sus puertas. Pero no era un spa y no había a quien echarle la culpa. Me levante temblando y como pude me seque. Saque la revista que estaba flotando en la bañera cual balsa a la deriva y deje que el agua fluya por la cañería. Considere que Pavarotti ya había cantado suficiente, y saque su disco del reproductor.
Una vez acostado, mire el portarretratos, como todas las noches, y lo puse bocabajo. Cerré los ojos, y no recuerdo mas que eso.

Thursday, May 03, 2007

Mi Mas Grandioso Tesoro

no esta hecho de oro puro
ni con joyas incrustadas
y carece de ornamentos
pero hermosa es su fachada

mi mas grandioso tesoro
no es mio siquiera
y si tan solo pudiera
acercarme por un instante
para solo contemplarte
a la luz de tu belleza

la luz de tu belleza
que me inspira y me da vida
y dia a dia me motiva
para aguantar este extrañarte

Hace un tiempo que encontre
en esa isla cercana,
mi mas grandioso tesoro
mi pertenencia mas preciada

mi mas grandioso tesoro
no es util, es valioso
no lo vendo ni moroso.
no se entienden con razón
las causas del corazón
que hoy me hacen adorarte

hoy me hace adorarte
la triste desesperanza
de que con esta vida no me alcanza
para todo mi amor entregarte

Para el amor de mi vida, que nunca entra a mi blog (nadie entra jaja, siento que hablo solo)
no existo sin voos!!
:)

faltan los tildes... pero...

Sunday, April 29, 2007

El Blues de Las Vegas

Aca Una cancion que escribí hace un tiempo
Hace mucho que no subía nada

la expresion en el rostro
muestra la verdad
de quien ama esa maldita rueda
y su dulce girar

la expresion en el rostro
no es de felicidad
es la de alguien que entro en ese juego
que te atrapa y no te deja ganar

es el blues de las vegas
el blues de las vegas
el blues de las vegas
ruleta, poker, blackjack

la suerte estaba hechada
sus ojos en las fichas
la bola blanca bailaba en su pista
al compás de este Blues

la suerte estaba hechada
no lo favoreció
triste ironía salió un número rojo
hasta el destino de él se burló

es el blues de las vegas
el blues de las vegas
el blues de las vegas
ruleta, poker, blackjack

la expresion en el rostro
muestra la verdad
de quien ama esa maldita rueda
y su dulce girar

la suerte estaba hechada
y no lo favoreció
triste ironía salió un número rojo
hasta el destino de él se burló

es el blues de las vegas
el blues de las vegas
el blues de las vegas
ruleta, poker, blackjack

PD: recomendado, "El Impulso" de La Vela Puerca

Saturday, January 27, 2007

¿Donde estas?

Te extraño. No es lo mismo sin vos. No se donde me encuentro y dudo que vos lo sepas. Si asi fuera, se que ya habrias venido por mi, me habrias rescatado y me habrias llevado nuevamente contigo, para que juntos, sigamos haciendo maravillas.
Sin embargo, durante mis frias y tristes noches, tengo miedo. Si, tengo miedo. Tengo miedo de que te hayas olvidado de mi, de las cosas que hicimos juntos y de las cosas que podriamos (y me gustaria que en vez de podriamos dijera vamos) a hacer juntos. Tengo miedo de que jamas nos volvamos a ver. Tengo miedo de quedarme aqui sola y abandonada como tantas otras.
Claro, siempre recordare los buenos momentos, las alegrias que te di, y que vos repartiste a tantos otros, las noches que pasamos juntos, quedandonos hasta altas horas de la noche creando todo tipo de cosas. Los viajes largos en los que te acompañe, te ayude a pasar el tiempo. Las risas que juntos provocamos y las lagrimas tambien. Todo, todo lo que vivimos juntos quedara guardado en mi memoria, pero me temo que quizas no sea suficiente para soportar este martirio. Suena melodramatico pero no es facil aguantar todo esto y desearia poder, pero no tengo la certeza.
En fin, Confio en que tarde o temprano te acordaras de mi y decidiras buscarme y hasta encontrarme. Te estare esperando hasta ese entonces.
Te extraño,
Tu Inspiracion.

Sunday, November 26, 2006

Amor de mi vida

De herny para Luli

lalalala

Amor de mi vida
tu sabes que me haces mas que bien
y es que estando a tu lado
yo me siento muy feliz y bien

Dejemos de dar vueltas
que quiero podes empezarte a amar
y es que estando a tu lado
no hay nada que me pueda salir mal

Solo tengo ojos para ti
y un corazon para regalar
acompañame esta noche
las estrellas yo te quiero mostrar

que bien que suena esa palabra "amor"
en esta mi canción
y es verdad, suena mucho mejor
si me acompañas con tu voz

Amor de mi vida
tu sabes que tus ojos me pierden
me enamora tu sonrisa
y en especial tu forma de ser

Sos especial para mi
y eso nunca, nunca va a cambiar
te amo aunque estes triste
y cuando estas bien te amo mucho mas!

Solo tengo ojos para ti
y un corazon para regalar
acompañame esta noche
las estrellas yo te quiero mostrar!

que bien que suena esa palabra "amor"
en esta mi canción
y es verdad, suena mucho mejor
si me acompañas con tu voz

--------------------------------------

"ese es el hermoso poema q escribiste ayer en el hermoso papel en el mejor momento de mi vida..
te amo mas q nda en el mundo.. "

Tuesday, November 07, 2006

Ay de mi...

Nuestra vida ya no es la misma desde su llegada. Hace ya un tiempo que ellos estan aqui. Nos observan, nos estudian, nos analizan. De vez en cuando realizan pequeñas expediciones a las afueras de las ciudades, siempre en grupos numerosos y armados con lo que parecen ser pistolas.
Se hablan con extraños sonidos, complementados con gestos y movimientos. Los hay oscuros, y claros. Los oscuros son los líderes, los que organizan el trabajo.
Algunos compañeros, valientes y curiosos, se acercaron a su campamento a observar: Durante el día toman muestras de nuestro suelo, de nuestras rocas, analizan sales y minerales. Recolectan cuanto material encuentren a la vista. Tambien se dedican a armar y reparar maquinaria o computadoras.
Durante la noche, ocupan su tiempo con la astronomía, y con el regsitro del trabajo realizado.
No parecen estar interesados en tomar contacto, en intentar comunicarse. Su único objetivo debe ser obtener nuestros abundantes recursos, nuestras materias primas. Trabajan como si el lugar estuviera desierto, como si no vivieramos aquí.
Esta indiferencia tranquiliza a algunos, pero irrita a otros. Muchos creen que estan de paso, que no falta mucho para que se marchen, tras haber realizado todos los experimentos deseados y haber recolectado toda la informacion buscada. Otros, creen que vinieron para quedarse y que pronto llegaran mas, que para cuando tomemos conciencia, ya nos veremos superados en numero por ellos y seremos victimas de una invasión.
Yo por mi parte, estoy preocupado. He estado recopilando informacion y descubrí que pueden ser seres altamente destructivos, que tienen antecedentes de haber destruido un planeta y que tienen la capacidad para hacer lo mismo en el nuestro. Si no hacemos algo pronto, agotaran nuestros recursos, corromperan nuestros rios y mares y destruiran nuestra flora y nuestra fauna. Y cuando ya no queden lugares habitables, se marcharan satisfechos, como quien se retira de un banquete, en busqueda de otra nueva fuente, dejandonos sumidos en la lenta agonía.
Estos horripilantes seres tienen nombre, los expertos observadores y astronomos los suelen llamar Humanos...

Saturday, October 28, 2006

Cabeza de novio...

Llueve. Relampaguea. La noche se ilumina cual si fuera de día. El rugido de los truenos asusta a unas niñas que estaban jugando en la esquina y que ahora se resguardan del agua en su quiosco favorito. Pienso un rato en vos, te imagino abrazada a mi lado, buscando un poco de calor en esta fresca tarde-noche. Susurrándome al oido esas frases que sòlo se nos ocurren cuando estamos perdidamente enamorados de alguien. Y en mi fantasìa, vos estas perdidademente enamorada de mi. Y en mi realidad, yo estoy perdidamente enamorado de vos.
Y la melancolìa me puede. Comienzo a escuchar canciones de amor y me siento identificado con cada palabra que aparece en ellas. De repente me doy cuenta que te estoy extrañando, que quiero verte ya, y que tu rostro sonriente, tu simple presencia cerca mìo, calmarìan los nervios que me provoca esta tormenta elèctrica.
un trueno particularmente fuerte me despierta de mi estado de sopor. Reacciono y me doy cuenta que no estas aca, y que no vas a estar. Mal que me pese, tendre que conformarme con seguir soñando despierto que me queres tanto como yo a vos, y, que algùn dìa, esa utópica ilusiòn se harà realidad.

Cabeza de novio...

Llueve. Relampaguea. La noche se ilumina cual si fuera de día. El rugido de los truenos asusta a unas niñas que estaban jugando en la esquina y que ahora se resguardan del agua en su quiosco favorito. Pienso un rato en vos, te imagino abrazada a mi lado, buscando un poco de calor en esta fresca tarde-noche. Susurrándome al oido esas frases que sòlo se nos ocurren cuando estamos perdidamente enamorados de alguien. Y en mi fantasìa, vos estas perdidademente enamorada de mi. Y en mi realidad, yo estoy perdidamente enamorado de vos.
Y la melancolìa me puede. Comienzo a escuchar canciones de amor y me siento identificado con cada palabra que aparece en ellas. De repente me doy cuenta que te estoy extrañando, que quiero verte ya, y que tu rostro sonriente, tu simple presencia cerca mìo, calmarìan los nervios que me provoca esta tormenta elèctrica.
un trueno particularmente fuerte me despierta de mi estado de sopor. Reacciono y me doy cuenta que no estas aca, y que no vas a estar. Mal que me pese, tendre que conformarme con seguir soñando despierto que me queres tanto como yo a vos, y, que algùn dìa, esa utópica ilusiòn se harà realidad.

Sunday, October 15, 2006

Mal de amores...

¿¡Otra vez sopa!?. Parece mentira... ¡Còmo si fuera la ùnica!. Despuès te quejas, pero vos primero te lo buscaste. No sea cosa que me vayas a decir que no te avise. Pero claro, cuando reacciones ya va a ser demasiado tarde, como siempre. Uno trata de prevenir estas cosas a tiempo, cuando todavìa es posible hacer algo, pero solo no se puede. Hay que poner un poquito de voluntad de vez en cuando. Dentro de una semana vas a estar llorando que no te quiere, que no te escucha, que ni debe saber quien sos, pero ahora que te lo estoy advirtiendo te hacès el sordo. ¿Quièn te entiende?. Porque ademàs hay que bancarte cuando empezàs: "es la mas linda de todas", "¿no es preciosa?" y bla bla bla...
En fin, creo que ya es demasiado tarde. Hace mas de media hora que estàs pensando en ella, en lo felices que serìan y todo eso y no escuchaste una palabra de todo lo que te dije. Sos un caso perdido...

Saturday, October 14, 2006

Cuestión de Tiempo..

-Disculpe señor, ¿Tiene hora?
-si, claro que sí, nunca salgo sin mi reloj.
- ...
Bueno, ejem, ¿Me puede decir la hora!?
-¿eh? Si, por supuesto. No veo porque no podría hacerlo.
- ... ¿¡Me va a decir la hora o no!?
-No se exalte señor, ¿Cuál es el problema?
-¡Qué Usted no es capaz de decirme la hora, como cualquier persona normal!
-¿Cómo que no soy capaz? Después de todo, traigo mi reloj conmigo, puedo ver y hablar y se leer la hora. No veo alguien más capaz que yo.
- ...
Vamos, hombre, déjese de juegos que estoy apurado.
-¿Juegos? Si esto es un juego, sinceramente no lo entiendo.
-¡No! Ningún juego, ¡Por Favor!
¡Lo único que pretendo es que me diga la hora!
-¡Pués sólo tiene que pedirlo!
- ...
oh! A ver: ¿Qué hora es?
-Son las...
- ...¿Si?
-Las...
-¡Dígalo de una buena vez por el amor de Dios!
-Las cinco menos cuarto.
-Oh Dios mío, ¡es tarde!
-¿Si? Y usted aquí parado...
¡No debería perder el tiempo así, hablando con extraños!

Wednesday, October 11, 2006

Vagabundeando

Rufus

De todos los perros que habitaban el parque, había uno que tenía el privilegio de ser su favorito. Tenía algo distinto, algo que los otros no, algo que lo diferenciaba y que hacia que él le tuviera un especial cariño.
Todos los perros se abalanzaban a "compartir" el almuerzo y se amontonaban alrededor de la comida, capaces de matar por un pedazo mas. Asi, rara vez tenian un mediodía tranquilo. Sin embargo, este perro no. Sumiso, esperaba a que los demás terminaran su tarea, para luego acercarce de forma muy tranquila y civilizada a reclamar su porción. Cuando terminaba, le lamía la mano, como si quisiera agradecerle, y se echaba bajo un árbol a disfrutar de la gratuita sombra. Nunca lo vio persiguiendo a los autos, cosa que los demas animales disfrutaban mucho hacer. Ni hablar de ladrarle a los perros domésticos, como él los solía llamar, que salían a pasear a partir de las cinco y media. Hubiera jurado que alguién le enseño buenos modales, de no ser porque vive allí desde que era un pequeño cachorro.
Dicho can tenía nombre, él se lo había puesto hace tiempo; lo vio en una revista vieja y le gustó. Su nombre era Rufus y si lo llamaba, respondía con una vaga mirada de reojo, como si la situación estuviera por debajo de el y de sus espectativas. Él sentía a Rufus como su mejor amigo, sino el único, y por eso le daba todo su cariño, y lo quería tanto.

Cierto día, Rufus desapareció. No fue a almorzar como todos los mediodías en los que había comida y no lo vió en ningún momento en toda la plaza. Ni siquiera a la hora de dormir, cuando solía acercarse a él en busca de abrigo (aunque en primavera ya no lo hacía tanto). Al despertar al día siguiente y no verlo en ninguna parte, se comenzó a desesperar. "ya vendrá, tal vez simplemente conocio alguna bella canina, pero volverá" intentó tranquilisarse a si mismo. Si bien por un tiempo lo logró, con el correr de las horas su preocupación volvió. Ya no estaba tan seguro de que volvería y no podía alejar los malos pensamientos de su cabeza."¿Lo habrá atropellado un conductor descuidado en alguna caminata nocturna?" "Quizás la perrera finalmente lo capturó, dicen que a tres cuadras de aquí pasa todos los miércoles..." Y de la misma manera, se le ocurrieron miles de hipótesis, algunas tan absurdas que de no ser por se tremenda preocupación, se hubiese dado cuenta que era imposible que dicha cosa sucediera.
Asi pasaron dos días. Tres... Al cuarto, ya había abandonado toda esperanza de volverlo a ver.Un sentimiento de pesadés recorria todo su cuerpo. Apenas puedo tragar el pedazo de alfajor que las chicas le habían regalado. A eso de las cinco de la tarde, se encontraba recostado en uno de los bancos de la plaza cuando creyó verlo. pero no podía ser, ese perro tenía collar y una correa, era sólo un perro doméstico. Recordó, que a diferencia de los otros, Rufus no le hubiera ladrado y se habría mantenido indiferente, y una punzada de dolor atravesó su pecho. Y fue en ese momento cuando notó algo que lo extrañó: los otros perros no le ladraban, ni se interesban en el can. Y comprendió lo que pasaba. Fue como volver a vivir. Se levanto rápidamente del banco y corrió hacia el sorprendido paseador. Miró al perro y le dijo: "Rufus, ¡querido amigo!" Y recibió su inconfundible mirada como respuesta. Pero la otra mirada, la del paseador y su gesto de asco lo sacaron de su estupor. Entendió que no le agradaba para nada lo que había hecho, y que tendría que conformarse con ver a Rufus de lejos. "Al menos ahora tiene un hogar" pensó, aunque dudó que la pase bien con un dueño tan desagradable.
El día siguiente, ya no se sentía tan triste, sí ansioso por que lleguen las cinco de la tarde, cuando podría ver al Rufus nuevamente. Los minutos pasaban cual si fueran horas. No podía dejar de preguntarle la hora a la gente, que extrañada se preguntaba para que la querría saber. Cinco menos cuarto y su corazón ya empezaba a latir mas fuerte. Cinco menos cuarto, la ansiedad lo estaba matando. Cinco menos cinco, ya estaba al borde de la taquicardia. De repente lo vió. Pero esta vez no venía acompañado de la misma persona desagradeble, sino que lo hacía de una chica de unos quince años, que iba con una simpatiquisima expresión en el rostro, silbando alguna cancion de amor. Sintió que sus posibilidades de estar con Rufus iban en aumento...

Tuesday, October 10, 2006

Vagabundeando

Vagabundeando

Era un cálido día de primavera, soleado. Sólo unas tímidas nubes asomaban lejos,
en el horizonte, como si no estuvieran invitadas a ser parte de aquel paisaje.
Las aves, enamoradizas como siempre, cantaban en los árboles dulces melodías
amorosas y un tanto sugestivas. Algunas otras, mas acaloradas, se refrescaban en
la fuente de agua y luego volvían a sus respectivas ramas, donde continuaban con
su tarea conquistadora.Sentado bajo la generosa sombra de uno de los árboles, se encontraba él.
Contemplaba la belleza de aquella vista, que por momentos, sentía suyo. Su única
pertenencia. Después de todo, pasaba la mayor parte de su tiempo alli. Él se
encargaba de mantenerlo limpio, con la ayuda del empleado municipal, el se
ocupaba de los rateros que de noche se reunían para hacer sus maldades, incluso,
cuando las cantidades eran suficientes, alimentaba a los dos o tres perros que
tambien habitaban el parque.Su mirada se posó en uno de los perros, que caminaba a paso lento, oliendo el
piso, buscando algo para comer. y eso, le recordo a su estomago que tenía
hambre. y el estomago hizo lo suyo...
Los gruñidos de su panza eran cada vez mas frecuentes, lo que indicaba que era
hora de almorzar. ¿Cuál sería su menú esa vez?La bebida no era problema, ya sabía que hacer: pediría un vaso de agua con gas
en algun local de comidas rápidas lo mezclaría en su botella con agua de la
fuente. Así sería mas pasable. En cuanto a la comida, estaba pensando en las
chicas del colegio de la otra cuadra, que a veces le regalaban medio pebete de
jamón y queso, o algún alfajor. Otra posibilidad, era empezar a buscar monedas
en la fuente. No era algo que le gustara mucho, pero el hambre ya le estaba
empezando a molestar.Tambien podía probar suerte en la verduleria de José, a veces conseguia alguna
fruta como manzanas, o bananas.Por último, tenía guradada una lata de choclo, y una lata de atún, pero no
estaba dispuesto a utilizarlas a menos que fuera estrictamente necesario. no
podía darse el lujo de comerse sus reservas asi como asi, sin preever que el
futuro podría venir poco benevolo con su estomago...